lunes, 1 de noviembre de 2010

ANECDOTARIO DE MI DULCE INFANCIA -V-

Personalmente lo de los Reyes, me pareció siempre una tontería que a mis mayores se les había metido en la cabeza. Claro que yo siempre andaba entre la guardarropía del teatro y por lo tanto, lo de los disfraces, lo tenía, como muy asumido.
Mi mami, que era más cría que yo, se lo pasaba "bomba" con lo de la dichosa cartita a los Reyes, vamos, que un mes antes, ya me estaba dando el coñazo con los susodichos... "Y que le vas a pedir a los Reyes Majos, esos?" Yo pasaba de pedirles nada, primero porque sabía de sobras que la espada del Capitán Trueno, no me la iban a traer, (a ver como defendía entonces a la princesa Sigrid) y luego porque mi madre no tenía ganas de ver como mi padre se ponía hecho una fiera con "las tonterías de la dichosa niña". Total, que la carta la escribía ella y como es normal, los pedidos, también los hacía ella a su gusto.
¿Saben lo que es odiar a las muñecas...? ¡Pues mucho más...! Descubrí con muy poquisimos años que...una muñeca es una cosa parecida a tí, en enano..con las piernas atadas al cuerpo, por una goma elástica que una vez se saca, no hay manera de ponerla...(y mira que lo intentaba..) una ropa que sirve para quitarla, porque como está cosida, no hay manera de que se ponga igual luego y un pelo que si lo cortas, pues no sale más...osea que una muñeca sirve para...desnudarla; sacarle las piernas; cortarle el pelo y quitarle los ojos, si los lleva de esos de cristal, (que no sirven ni para jugar a las canicas, porque no son redondos del todo. Osease...un aburrimiento, que a mi mami, le encantaba.

La plasta de mi mami, escribió la dichosa cartita...y tomándome de la mano, me llevó a que se la entregase a un imbécil, disfrazado de paje y con la cara mal maquillada de negro...y yo pensando (por que no le dirán a un señor negro que se ponga aquí...porque encima, cada vez que un niño baboso le daba un beso al entregarle la cartita, se llevaba parte del maquillaje...en fin, a mí por si las moscas algún día se les ocurría regalarme un rifle o la susodicha espada, me convenía seguirle el jueguecito a mi mami.
Estábamos en Sueca (Valencia) el negocio iba muy bien y se suponía que los Majos de los Reyes, se portarían bien...mi madre le había echado el ojo a una muñeca que encima se llamaba GISELA, la muñeca media algo más que yo...encima de no servir para nada, era gigante...total que intuí, que el cacho muñeca, me iba a tocar....
La casa en la que vivíamos, era de unos labradores...el campo no debía de producirles mucho, porque la verdad es que mi madre, siempre andaba haciéndoles regalos atípicos, porque digo, yo que regalar, chorizos; aceite y jabones olorosos...pues no me parecían regalos...pero bueno, mi mami era así.
El matrimonio tenía una hija de mi misma edad...muy buena, o a mi me lo parecía porque se pasaba el día fregando y haciendo recados, no la dejaban jugar conmigo, y el único rato que se lo permitían era el de la merienda, porque mi madre se la daba...miraba el chocolate con almendras, como si fuesen "angulas de las de verdad y en Navidad".
Fue viendo como ella escribía su carta, como se me ocurrió la genial idea. No me acuerdo como se llamaba la niña, pongamos que Mari...
¿Que haces Mari? -le pregunté sin mucha curiosidad, era una niña que nunca hacía nada malo.
Escribo la carta a los Reyes....
¿y que les pides...?
caramelos...
¿Y que más...?
Eso, caramelos....
Limpié mis zapatos "Gorila" aquellos desgraciados que no había manera de romperlos... puse agua y paja en el balcón (valiente estupidez...yo me imaginaba a mi padre quitando la paja...jeje) y me metí en la cama, a la espera de las sombras de mis padres poniendo los regalos...yo aquello de hacerme la dormida...lo tenía dominado del todo....respiración acompasada...arriba, abajo, arriba, abajo...cara del tonta con media sonrisa....Vale...las sombras que se mueven delante de mi cama...mi padre que chista a mi madre...que no hagas ruido...y ella que no Pepe, que no...
entreabro los ojos...ya veo el monstruo de la muñeca...aaaaggggg, que asco de bicho. pero callo, porque veo que ponen mas cosas...bueno, no está mal...esa caja...¿que será esa caja..? Mas cosas...pues si que les ha ido bien el negocio aquí.
Ya se han ido...mi madre quitó la palangana...medio se dá una piña con mi amigo cutropatas Boby...y mi padre, se puso el traje perdido de paja...pero ya marcharon al  teatro...
Con la vela que le quité a la dueña de la casa, me pongo cómoda y me dedico a leer un cuento del Jabato...me gusta más mi Capitán Trueno...¿que será esa caja...? No, ahora no la toco..estoy esperando que no se escuche nada....Suena el reloj de la casa...ya son las doce...todo el mundo duerme, menos Boby y yo....me levanto, jolines, mira que hace frío en esta casa...Cojo al monstruo con pamela...pues, si...es más grande que yo...y sin hacer ruido, me voy a la habitación de María, la pongo allí, delante de la cama donde duerme...y me marcho con la cara de malicia estrenada y con ganas de reírme...pero me callo, no se trata de despertar a nadie.
Ella nos despertó al día siguiente. Daba gritos de alegría, saltaba y cantaba, su madre miraba a la mía, que con cara de peras amargas me miraba a mi...
Mabel se puede saber....y cerré su pregunta con un abrazo y un beso...Ay mamí, mira que buenos que son los Reyes Majos! les pedí la muñeca más grande que tuvieran para María, que nunca tiene juguetes y me han hecho caso!...A ver lo que hacía mi mami con semejante discurso...Por supuesto que nada...¿que iba a hacer...? Ella se quedó sin aquella horrible GISELA y yo me conformé con la caja de Juegos Reunidos Geiper, que la verdad, no me gustó nada de nada.
Años más tarde, mi madre me dijo..."No te he perdonado todavía lo de  la muñeca" Echándose a reír...menos mal dejó de pedir muñecas a los Majos y me dejó en paz una temporadita.

jueves, 28 de octubre de 2010

ANECDOTARIO DE MI DULCE INFANCIA - IV - COMUNION CON TIRACHINAS

Mis padres trabajan entonces en un teatro que se llamaba de los Hermanos Largo. Tortosa me gustaba, por aquello de los romanos, el río tan grande los pastisets que eran una especie de empanadillas con cabello de ángel dentro, y porque al lado del río había una dehesa , llena de árboles inmensos, en los que te podías, subir, esconder y sobre todo, porque con algunas ramas especiales, te hacías unos tirachinas, de tres pares de cojones, claro que yo entonces no tenía ni idea de lo que eran los sacrosantos susodichos. (luego te enteras, claro). A la compañía, había venido una prima de papá, que luego trabajo mucho en Madrid, mi tía Maruja Carrasco, con ella mis primitos de mi alma..José Antonio, -que era mi alma gemela- guapo como yo, con ganas de pelea y que no se le ponía nada por delante...eso si, estaba el otro...el muermo de Manolo, al que yo llamaba "esqueleto sin hueso", porque ni huesos tenía y encima era lo que se dice un miedicas...No quedaba mas que ir siempre juntos a todas partes..jugábamos a tonterías varias, como a ver quien hace la meada más larga, como es natural, yo siempre perdía, pero el estrecho, siempre fue Manolo...que si nos ve el tito...que se mamá...en fin un idiota.
José Antonio y yo, nos hicimos novios, osea...yo le dejaba las canicas, cuando perdía...que era casi siempre y el me dejaba las tabas, a las que yo perdía, no casi...vamos que perdía y punto. Manolo con una envidia supina cada vez que hacíamos algo, que no era demasiado correcto..pues se chivaba....así que un día decidí vengarme y teniendo en cuenta que yo nadaba como los peces, desde los dos años...me metí en el lado que cubría y empecé a meterme con el, llamándole canijo y cobardica...y nadando solo con los pies, de manera que el pensaba que tocaba fondo, -por supuesto, el canijo, de nadar na de na- así que seguro de que yo hacía pie, y decidido a darme una somanta de estirones de trenzas, el tío se tiró y no se ahogó porque se tiraron un montón de señores y le hicieron el boca a boca...mi castigo fue...esta niña tiene que ir a catequesis...y José Antonio conmigo.

Mi mami estaba feliz, a ella que le gustaba tanto jugar con muñecas...estaba haciendo que me preparasen un vestido la mar de cursi -de princesita, con velo y todo- A José Antonio, la cosa no le molestaba tanto, porque iba de almirante o así...y yo, que estaba acostumbrada a mis pantalones cortos y mis sandalias, con aquellas pintas me encontraba...odiosa...
Los zapatos me apretaban, no me acordaba de nada de lo que el cura nos había dicho y teníamos que ir a buscar a mi primo que era peor que las chicas a la hora de mirarse al espejo...aprovechando que mami no miraba, me metí el tirachinas en las bragas, -malo sería que no tuviese que darle un chinazo al esqueleto sin hueso- En la iglesia no paramos...José se reía de mis pintas y yo de las de el, pero los que peor nos parecían eran todos los de la compañía que se habían vestido como de alta comedia y encima no había función.
Por la razón que fuese, como si aquella tontería hubiese que celebrarla de alguna manera, nos fuimos a comer a la dehesa, al lado del río, eso fue lo único que nos gustó del asunto, pero se nos fastidió el invento porque se puso a llover y no paró hasta después de la comida mi madre en plan tonto...Mabel, que no te manches...Mabel cariño...y yo estaba del vestidito de princesa y de todo aquello, aburrida...fui a colocarme mejor el tirachinas y de repente lo vi, el gilipollas de mi enemigo de batallas, con un patinete la mar de chulo...ale, dale que te pego por en medio del parque...me acerqué a el...mira que el tío se llamaba Patricio...por aquello de los romanos...y con voz muy de nena buena, le pedí que me dejase dar una vuelta, el muy gili,, me miro de arriba abajo y riéndose me dijo...anda, si pareces una princesita...verás mañana cuando se lo diga a los de mi ejército...me entró un coraje....empecé a buscar una china para pegarle todo lo fuerte que pudiese...corría con el patinete, pero mi tirachinas era imparable...tensé la goma y zaaaaaaaaaaaassssssssss, le arreé en toda la ceja...`pues yo no pensaba que la cosa iba a ser tan fuerte, pero el chaval empezó a sangrar...
A la media hora, mi padre con cara de ogro..ya daba miedo sin ella..vino con el chaval que le habían tenido que coser la ceja...Mabel dime si es verdad que le has tirado una pedrada a este muchacho, tú..hoy en el día de tu primera comunión?...pensé que una paliza con semejante "vestidito" no era lo más apropiado...recordé una escena de mi madre (siempre hacia de mala, por eso era tan hermosa) y con cara de inocencia dije ¿Yooooooo....no he sido? Y me quedé tan pancha...desde entonces, cada vez que tengo que decir una mentira...me acuerdo de mi estreno...fue genial...hasta mi padre me creyó.

ANECDOTARIO DE MI DULCE INFANCIA -III- LAS DICHOSAS MONJITAS

Veamos que decía un topo... las monjitas...Mejor nos saltamos un montón de desgraciadas historias de como las amables esposas del ese de arriba, se comportaban con niñas de siete y ocho años, que tenían el gravísimo baldón de ser hijas de actores (aunque casados por la santa iglesia) osea, aislamiento de las otras niñas -durante un año- no sea cosa que se las contagie...que monas ellas.
Vamos al asunto. Mi supuesta "Santidad".
Imaginate una niña como menda, delgaducha con cara de buena nena (la cara engaña)  y modales, pues buenos...porque en el teatro, los modales se aprenden y se saben en que lugar hay que ponerlos...cachis...son unos pesaos. Sigamos..el horario de las susodichas..era como el del Penal de Ocuño ese, pero pior, porque si no se ha cometido crimen..a que demonios viene en pleno invierno, levantarnos a las seis de la mañana, hacernos lavar con aquella agua tan fría, lavarnos; peinarnos (que una llevaba trenzas) y hacer la cama,.pero no de cualquier manera, no...tipo militar, que encima las sábanas que me dieron eran como de hule y ponía por todos lados USA MARINE...
Total, que primero nos bajaban a la iglesia, muertas de frío, sueño y hambre...la misa y cuando pensabas !el desayuno!, pos no...el rosario..y si era en el mes de Mayo...no te cuento, porque entonces eran todas las partes, que si no me atropella la memoria eran cuatro partes, como las ruedas de un camión. Resumiendo que como me aburría más que un caracol en la punta de un spucknic, empecé a mover los labios y mientras hacia como el ventrículo de las ferias, me imaginaba pelis de indios y de vaqueros, donde Jerónimo se cargaba al imbécil del Couster...luego llegaba la hora de la comunión...y chica, tenía cargo de conciencia, así que no comulgaba, y me iba derechita al cura a confesarme de mi imaginación westeril...Total que tanto fue el cántaro a la fuente, que el buen señor decidió que aquello pasaba de castaño oscuro y me puso tal penitencia, que yo, siendo inocente del todo...decidí que su madre debía de haber tenido algo malo cuando semejante tipo nació, pero me puse a cumplir la penitencia. Como la cosa era arrodillada fuera del banco...y debía de hacer como hora y media que estaba rodilla en tierra y dale que te pego a las Marías y los Padres...las monjas que iban pasando me miraban así como raritas ellas... total yo dale que te pego, pero aquello empezaba no solo a doler, es que se me habían anquilosado las rodillas y no había manera, porque como entonces una era mas bien pequeña, pues ni llegaba al banco ni alcanzaba al reclinatorio...de manera que no me podía levantar...pasaron dos horas y a mi se me caían las lágrimas del dolor puñetero de tooodo el cuerpo, y las cucarachas esas pasaban me miraban nada de nada...intentaba gritarles y me hacían chiiiiissss la casa del señor...total que ya cerré los ojos y finalmente supongo que se decidieron a venir a ver si me había dado un pasmo o qué. ya no tenía ni voz...estaba catatónica del to...al intentar levantarme entre las dos monjas, por efecto del la duración, en semejante postura, las dos piernas se elevaron dobladas...total que las monjitas, decidieron que aquello era una señal del cielo por mi supina bondad ¿? Tuvieron que darme masajes en las piernas para que volvieran a mi posición normal durante una hora y luego meterme en la bañera...al final parecía un bacalao cojo. Todo el colegio murmuraba que la solista que cantaba el Ave María, -esa era yo-
los domingos, era medio santita -o medio imbécil- Finalmente el cura que había ido a hacer ejercicios espirituales a Matadepera, le aclaró a la Superiora, que no pensaba que mi camino fuese el de la Santida, que más bien entendía, que podría tratarse de una criatura con excesiva imaginación...que te conste, que durante esos días a mí se me dio mejor desayuno que al resto.

ANECDOTARIO DE MI DULCE INFANCIA - II- DICEN QUE TE MUERES Y NO...

Bueno,pues mi mami con eso del trabajo, del teatro y toda la mandanga, me puso a la nena en los brazos y me dijo aquello de...pa tú..y me la endiño como si fuese un ama de cría...de seis años, y a ver como le daba yo la teta...pos no tenía.
La cosa se puso chunga, el día que mi papi dijo aquello de ...tendremos que ir con el teatro a las isla...yo no sabía lo peligroso y joio que iba a ser para mi...porque, tres baúles americanos; un pequinés; una niña de meses y yo...con seis años y...mi tirachinas; mi yo-yo y mis comics de El capitán Trueno...
Mi papi sopesó, el asunto y...decidió que yo pesaba más de la cuenta.
Yo no tenía idea de lo que era "subirse la adrenalina" porque para aquella época, se sabían pocas cosas, y la mayoría eran pecado, así, mejor no saber...pero yo notaba como cosas raras...empezaron a darme muchos caprichines, lo cual ya me pareció rarito..porque desde que pasó la tragedia...un año antes de nacer mi "tormento" no me habían dado bolilla...vamos, que ni plin ni plan. Resulta que me puse malita...no era muy común en mi...porque aunque algo raquítica (que tiempos aquellos) yo normalmente comía de todo y encima no engordaba, el caso es que sospecharon que la nena (yo) no estaba bien cuando dejé de pelearme con los chavales y de venir con el pantalón sin rotos. El médico -que era feísimo- le dijo a mi padre.."Lamento decirle que su hija está tuberculosa y le quedan máximo seis meses de vida"
Como verás, era todo un profeta...Ni que decirte que mis padres, los pobres, se llevaron el sofocón de su vida..pero yo...no he disfrutado nunca lo que entonces...Mira, yo en la cama y toda la compañía (los actores) me venían a ver todos los días, me traían juguetitos...libros. tebeos...caramelos...total si me tenía que morir, igual daba de un empacho...el caso es que yo..era la reina del mambo...de no hacerme caso nunca, había pasado a ser SUPERESTAR...vamos, aquello de morirse, era un chollo. Pero, la jodí. Un día que íbamos a revisión...de mi cercana muerte...cansada de tanta cama y tanto brazo...le dije a mi padre...dejame en el suelo que ande un poquito...mi padre, miró la cuesta..cacho cuesta empinada, que no te la subes en coche ni en segunda...y me dijo...mi vida que tu no puedes...cosa me dijo...menuda soy cuando me dicen que no puedo....me lié a correr hasta arriba, sin resoplar...y entonces fue el lío. Mi padre entró en la consulta del médico...le llamó de todo...le agarró del cuello y le largó un sopapo que el pobre, todavía tiene que estar en la tumba repicando a gloria...
Se me acabaron las visitas; los regalos; los mimos...total, que en vista del éxito y que habían vuelto las malas costumbres de no hacerme ni puto caso., decidí romperme algo...como la pierna izquierda pensaba que no me hacía mucho servicio...me fui a la esquina de mi casa (la de entonces), y cerré los ojos, tomé impulso y me dí el golpe más fuerte que recuerdo....COÑOOOOOOOOO, como me dolió...pero de partirse, nada...llegué a casa cojeando y llorando a mares...mi madre no entendía nada...Como verás arrastro desde entonces la locura supina. Años más tarde en una revisión me dijeron que tenía una cicatriz profunda en el pulmón,que seguramente había tenido tuberculosis...debió de ser.
Como comprenderás, el que me escamasen los caprichines y los mimos..no era raro..Claro que yo no tenía idea de lo que era quedarse interna en un colegio de monjas, mientras todos aquellos que amabas, cruzaban el charco dejandote sola,

ANECDOTARIO DE MI DULCE INFANCIA - I - LA HERMANITA

Pos si. Mi mami empezó a ponerse rarita...osease...andaba pocha..y entre vómito y vómito..me soltó aquello de "Mira cariño...como los papás te quieren mucho..para que no estés sola te hemos encargado una hermanita/o"
¡Y una leche!...yo no estaba solita..tenía a Margarita que era una amiga comodísima...cuando la necesitaba la sacaba de mi imaginación y ale, amiga al canto...(luego me costó un huevo matarla, porque la tía no se dejaba ni paraba quieta...un asco) Te aconsejo que no tengas amigas imaginarias, porque el final es como "gore" pero pior.
Total, que en vista del éxito -que no me hicieron- frente a mis llantos etc., que pa que quería yo a un incordio....me largue con Boby (mi amigo cuatro patas) a buscar la tranca mas gorda, para matar a la cigüeña de marras....me enteré que era un pajarraco algo grande, y como a servidora lo único que le dan miedo en este mundo son las arañas y las asquerosas de las serpientes...vi la cosa fácil. Boby me avisaba -que para eso tenía olfato y mala leche-
y yo le arreaba un golpe con todas mis fuerzas y terminaba el problema.
Sueca -Valencia-
Mi padre grita mi nombre y dice algo así como "La hermanita, que ya tienes una hermanita"....sobresalto al canto...dormida me bajo de la cama, que está a la altura de gigante y me doy un peñazo que mejor no te lo cuento.....tomo la tranca, me acuerdo de la madre de Boby que me sigue mirando con cara de ¿Duele...? y entro en la habitación de mis padres gritando...¿Donde está la cigüeña...?!!! Se había marchado, con eso de que era extranjera, del París de la Francia, la tía tenía prisa...Mi padre me quita el cacho palo, con cara de guasa, porque como yo era rarita desde pequeña ¿pa que preguntar que hacía con semejante instrumento?.
Mi mami, tenia algo en los brazos y yo....como ventitantos kilos de furia infantil...JOER QUE YO NO QUERÍA HERMANITOSSSSSSS.
Me acerco -porque soy muy obediente, y creo que todavía podría deshacerme de "aquella cosa"....y entonces LA VEO....!!!
QUE COSA MAS BONITA....Morena, todo el pelo ensortijado...los ojos negros de mamá y aunque yo no sabía que los bebes no podían ver...aquella cosita me miraba y sonreía....
LA ADORE ENTONCES Y SIGO ADORÁNDOLA HOY...